Fresco para el calor y sin pegarse a la barriga
Ya conoces el dilema: lo fino se te pega y te marca justo donde no quieres, y lo que tapa te da calor. Este vestido lo resuelve por el corte. Cae desde debajo del pecho, así que no abraza la cintura ni la barriga: se desliza por encima de tus curvas en lugar de marcarlas. Vas cómoda, con la tela lejos del cuerpo, y te olvidas de ir recolocándote el vestido todo el día.

Pensado para favorecer tus curvas
Los vestidos que "esconden" suelen ser sosos y te echan años encima. Aquí es al revés. El cuello en V estiliza el escote y alarga la silueta, y el estampado con movimiento reparte la mirada por todo el vestido en lugar de fijarla en una zona. El resultado es un vestido que realza tu figura y te hace sentir arreglada de verdad, no un saco. Y encima, de plena tendencia este verano.

Resuelve los brazos, sin renunciar al verano
Si en verano evitas los tirantes finos por los brazos, este vestido está pensado para ti. El tirante es ancho: tapa el sujetador, equilibra los hombros y viste mucho más que un espagueti. Y como cae suelto, lo cambias en un momento: échale un kimono ligero o un pañuelo por encima y tienes otro look. Tú decides cuánto enseñas, siempre a gusto.

Un vestido, el día entero resuelto
Armario lleno y nada que ponerte. Con este vestido se acabó: es una sola pieza, sin combinar nada. Con sandalias planas te vale para el café o el paseo; con una cuña y unos pendientes, para la comida o la cena. Te lo pones en dos minutos y vas perfecta sin pensar. De esos que acabas poniéndote todo el verano.



